Tutorial – Transferencias con disolvente

agosto 25, 2017 ,

Sí, yo también había intentado unas cuantas veces hacer transferencias de fotografías o ilustraciones a madera o cartón. Y no, nunca jamás había salido algo digno de ver, hasta que este verano volviendo de vacaciones decidí hacerme un auto regalo y compré el Kit de transferencia de imágenes de la La Fábrica de Texturas 🙂

Os voy a enseñar el proceso de uno de los collages mediante el uso de transferencia de diferentes imágenes que he hecho 😀


Lo primero son los materiales:

Cinta de carrocero // Guantes para manos delicadas // Disolvente // Tijeras // Algodón //Soporte (yo lo he hecho con dos piezas de baldosa sin tratar) // Gafas (si con ellas piensas mejor, ¡como yo!).

En lo referente al soporte, para hacer transferencias con disolvente: cuanto más poroso mejor, no sirven superficies pintadas.

Lo segundo, la imagen o imágenes que quieres utilizar. Hay que tener en cuenta algo muy importante:

Para hacer transferencias con disolvente es mejor utilizar imágenes tramadas y en blanco y negro.

Deben estar INVERTIDAS

Recortamos la imagen dejando un margen blanco y limpio alrededor.

Pegamos la imagen en nuestro soporte, para evitar que se mueva la sujetaremos con un poco de cinta de carrocero (pegarla en el margen blanco para evitar dejaros imagen sin transferir).

Si lo pegamos de manera que podamos levantar una esquina para ver que tal va la transferencia ya perfecto 😀

Ahora hay que separar dos trozos de algodón y humedecer uno de ellos con el disolvente (lo ideal seria que llevaseis los guantes puestos, por eso de que irrita la piel 😉 ). De esta manera humedeceremos un algodón con otro y evitaremos empapar demasiado la imagen.

Y…¡empezamos!

La idea básica es que hay que ir humedeciendo la imagen poco a poco, veréis como va apareciendo. Para saber que tal va el asunto podéis levantar un poco el papel y echar un ojo 😉 Cuando ya esté suficientemente chachi, con un algodón ligeramente húmedo (nunca debe estar empapado) hay que ir dando pequeños giros hasta que lo veas a tu gusto.

Como yo he utilizado diferentes “piezas” para generar la imagen final he necesitado repetir este paso más de una vez, ¿la clave? Paciencia y cariño. Esto es un proceso artesanal, el resultado puede variar, tal y como podéis ver en las fotos finales 😉

Tal y como os he dicho antes… la elección del material influye mucho en el resultado final. Antes de meterme a hacer transferencias sobre baldosas, piedras y adoquines (que os enseñaré en otro post) he probado sobre cartón y cartulina, para ver cual era la imagen que mejor se transferia y como quedaba al final.

¿Mi consejo? Probar antes de hacer algo completo en un trozo pequeño, a ver como queda, ¡ah! y haced esto en un sitio ventilado, el disolvente es muy traicionero 😉

Un último consejo: podéis barnizar las piezas para evitar que el roce (podéis hacer posavasos – por ejemplo -) borre la imagen.

¡Nos leemos! ♥

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